Francia acaba con el líder del Estado Islámico del Gran Sahara

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Las fuerzas especiales francesas han «neutralizado» en un lugar impreciso de Sahel, entre Mali, Niger y Burkina Faso, a Adnan Abou Walid Al-Sahraoui, líder del Estado Islámico del Gran Sahara (EIGE), una de las bandas terroristas / yihadistas más peligrosas que han crecido los últimos años en la inmensa zona sahariana de Sahel.

«Neutralizado» es la palabra elíptica con la que se suelen designar lo
s asesinatos selectivos de terroristas o personajes amenazantes para la seguridad del Estado.

Emmanuel Macron dio personalmente la noticia poco antes de la una de la madrugada de este jueves, a través de su cuenta oficial en Twitter, comentando: «Se trata de un triunfo mayor de nuestra lucha contra los grupos terroristas de Sahel».

Minutos más tarde, Florence Parly, ministra de defensa, daba la primera precisión concreta del asesinato selectivo del líder de EIGE: «Adnan Abou Walid Al-Sahraoui ha muerto tras un ataque de nuestra fuerza ‘Barkhane’. Se trata de un golpe decisivo contra un grupo terrorista».

Desde el 1 de agosto del 2014, hasta el verano pasado, la operación ‘Barkhane’ tenía por misión estratégica combatir el terrorismo islámico en la gigantesca zona desértica de Sahel, del Atlántico al Pacífico, donde operan al menos seis grupos terroristas islámicos, amenazando con desestabilizar a cinco Estados, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Niger y Tchad.

Fin de ‘Barkhane’
Emmanuel Macron anunció el fin de ‘Barkhane’ el mes de junio pasado. Los 5.000 soldados franceses que han participado en esa operación deben replegarse parcialmente, para asumir nuevas tareas de carácter bilateral, entre Francia y los Estados de la región. Desde hace meses, estaba previsto que ‘Barkhane’ sea sustituida, «paulatinamente», por ‘Takuba’, una fuerza que debiera componerse de unidades especiales de varios países miembros de la Unión Europea (UE).

Macron ordenó el asesinato selectivo del líder de EIGE, en el marco de la lucha contra las amenazas terroristas más urgentes, tras la caída de Afganistán.

Francia considera, desde hace años, que la zona de Sahel donde han estado operando los soldados de ‘Barkhane’, entre los Estados Mauritania, Mali, Burkina Faso, Niger y Tchad, es una zona tampón estratégica para contener y combatir las bandas islamistas que operan en esa región.

Emmanuel Macron ha intentado con un éxito muy relativo un compromiso más importante del conjunto de los aliados europeos, insistiendo en otro factor estratégico: la implantación creciente de Rusia en esa región, donde algunos dirigentes nacionales, locales, sienten la tentación de recurrir a mercenarios rusos. Macron ha advertido que considera indeseable el incremento de la presencia rusa.